Resonancia Magnética (IRM) cerebral para niños

En la actualidad gracias a la existencia de tecnologías avanzadas se puede determinar a tiempo enfermedades en las primeras etapas de la vida de un niño. La resonancia magnética cerebral es una de las pruebas más usadas en neuropediatría indicada cuando se presenta alguna alteración de la anatomía cerebral. 

¿Con qué finalidad se realiza una resonancia cerebral?

La resonancia magnética o la IRM (Imagen por resonancia magnética) cerebral se usa para el diagnóstico de diferentes enfermedades principalmente cuando se presume una lesión cerebral estructural. En neuropediatra este método es uno de los más utilizados para elaborar un detallado diagnóstico del paciente. Por su precisión y confiabilidad esta prueba se realiza en miles de niños a nivel mundial. 

Desde el siglo pasado la comunidad médica acepta la resonancia magnética cerebral como un procedimiento conveniente para estudiar las diferentes estructuras cerebrales, así como el diagnóstico de diferentes enfermedades. Gracias a la invención de esta tecnología se dieron a conocer las distintas patologías cerebrales, evitando asi que muchos tumores malignos y neoplasmas se detectaran en las últimas etapas. La IRM brinda la posibilidad de detectar a tiempo enfermedades cerebrales peligrosas para poder tratarlas. 

Los dispositivos que se utilizan para producir las imagenes anatómicas del cerebro continuamente se mejoran y se adecuan conforme avanza la medicina. Hoy día en el mundo, podemos encontar marcas reconocidas que pertenecen a esta industria, son grandes corporaciones que se ubican en su mayoría en Japón y América. Los escaneres fabricados en europa son de muy buena calidad brindando excelentes resultados en la investigación. La resonancia magnética cerebral proporciona imágenes muy detalladas de las estructuras craneales, este exámen se realiza en niños de diferentes edades.    

La resonancia magnética cerebral es frecuentemente usada para la detección de enfermedades, el diagnóstico y el monitoreo de tratamientos, representando de esta manera de una gran ayuda para los médicos. Es uno de los procedimientos más seguros e inocuos para obtener imágenes corporales y permite llevar a cabo una evaluación en varias proyecciones a la vez aumentando asi su precisión. Facilita a los especialistas la ubicación y descripción de la patología presentada. Es conveniente evaluar todas las proyecciones hechas a la vez para su correcto análisis. 

 La resonancia magnética es un método absolutamente seguro que no utiliza radiación (rayos X), sino imanes y ondas de radio muy potentes que no tienen efectos secundarios. 

Por la seguridad que brinda esta investigación es posible aplicarla en bebés. En América, no se realizan exámenes clínicos sin que previamente se le haya prácticado una resonancia al paciente para tener un diagnóstico detallado y concreto.    

La (IRM) es una tecnología de imágenes no invasiva, la naturaleza del estudio es el uso de fuertes campos magnéticos y ondas de radio para producir imágenes internas del cerebro. Para examinar mejor las imágenes, a veces se administra al paciente un contraste a través de una vía endovenosa. Tiene una acción específica y selectiva, se acumula solo en el tejido nervioso.

Cuando se van a realizar estudios complejos se le administra al paciente un medio de contraste, con esto el diagnóstico sera mucho más preciso. Este tipo de procedimientos invasivos en niños solo se realizan, bajo la estricta supervisión de un médico debido a las contraindicaciones.  

Comunmente en oncología pediátrica para la detección de determinados tumores malignos y lesiones quísticas se administra el contraste. 

Ventajas de la resonancia magnética en comparación con los métodos de diagnóstico habituales. Entre las que destacan:

  • Ausencia de carga de radiación: Los rayos X tienen efectos significativos en el organismo por lo que no es recomendable exponer al cuerpo a su irradiación durante un largo período de tiempo, por ello, solo se deben realizar un máximo de dos veces en el año este tipo de análisis. La resonancia magnética se puede realizar las veces que se requieran para tener un diagnóstico completo y correcto.  
  • Alta resolución Muchas enfermedades cerebrales son difíciles de detectar a través de un ultrasonido. Los especialistas indican a los padres la resonancia magnética ya que esta muestra las patologías del cerebro y la médula espinal desde el inicio. 

¿Cómo se realiza una resonancia magnética cerebral?

Para realizar este estudio, no se exige una preparación previa solo cuando se realice bajo anestesia o el paciente necesita un contraste. Se recomienda administrar pequeñas dosis de sedante el día anterior si el bebé es inquieto. Esto permite que el niño no se exhalte durante el examen.  

No podrá realizarse la prueba si el niño tiene algún elemento metálico (aparatos de ortodoncia, soportes, clavos de fijación y otros), se debe notificar antes al médico. Puede ser considerado una contraindicación para la realización de este estudio. 

La resonancia magnética es un estudio similar a la tomografia, ya que el equipo que se utiliza es muy similar. Las máquinas de resonancia magnética son totalmente cerradas, pero también pueden ser abiertas. En casos de niños que sufren de claustrofobia o son sensibles a espacios cerrados es recomendable, utilizar una máquina de resonancia magnética “abierta” para el examen.  

La forma de los tomógrafos es cilíndrica con orificios, en ambos lados con una tabla deslizante ajustada a la base. Los niños se acuestan y se les coloca unas correas para inmovilizarlos durante el examen. Es un examen que no duele, solo se necesita que el niño este tranquilo para que la máquina pueda encontrar fácilmente el lugar exacto donde se puede localizar el problema. La duración del estudio es aproximadamente de 40 a 60 minutos. Administrar a el niño los medios de contraste para hacer más visible la imagen radiológica, tiene como consecuencia que el examen tome más tiempo. 

En la cabeza del bebé se colocan sensores que envían impulsos magnéticos al cerebro y luego serán transmitidos a un software especial. Este método también facilita una imagen de las estructuras anatómicas cerebrales y permite identificar las diferentes patológias como los tumores malignos. El médico que realiza el estudio se encuentra en una habitación contigua, detrás del vidrio del consultorio donde se practica el examen. 

Es un procedimiento complicado para los más pequeños, les cuesta soportarlo. Es dificil mantener a los más pequeños tranquilos por un prolongado espacio de tiempo. En ocasiones, los niños son sedados para poder examinar el cerebro sin ningún inconveniente. Este estudio se realiza generalmente, en niños de 1 a 3 años, inclusive en recien nacidos. 

Cuando se les administra a los niños un sedante para realizar el examen esto se hace en ayunas. El niño debe ser examinado por el médico antes de darle un sedante o anestesiarlo. Seguidamente, se indicará la dosís adecuada por peso y edad. 

En el caso de realizar la (IRM) cerebral con el bebé bajo anestesia general, es recomendable no darle nigún alimento. No se debe amamantar dos horas antes del exámen, en niños de 4 a 7 años deben tener 8 horas sin probar alimento.  

Para sedar al bebé se puede hacer mediante vía intravenosa o anestesiarlo con mascarilla. Hay casos en adultos donde se administra ambas anestesias al paciente por vía intravenosa y tambien a través de una mascarilla.

El médico anestesiólogo será quien elija el método a utilizar para sedar al bebé antes del procedimiento.

Resultados de la resonancia magnética cerebral

A través de la resonancia magnética cerebral se pueden detectar múltiples patológias del sistema nervioso central por ser uno de los métodos más precisos y seguros. El médico durante el estudio obtiene imagenes estáticas y del trabajo del órgano en tiempo real, esto contribuye a diagnósticar enfermedades neurológicas y esto es imposible con otro método.  

Dentro de los beneficios de la realización de una resonancia magnética cerebral, se encuentra en primer lugar que el niño no experimenta ningún dolor durante el exámen. El único inconveniente es que los niños se asustan por el ruido y los sonidos del tomógrafo. 

Los aspectos más favorables de este estudio son la precisión y la información que aporta al médico. Su desventaja, lo elevado de su precio.

Se recomienda la tomografía computarizada del cerebro cuando el niño presenta las siguientes patológias:

  • Recurrentes dolores de cabeza;
  • Dolor de cabeza después de realizar ejercicios físicos o de un fuerte shock psicoemocional;
  • Discapacidad del habla, audición y visión (los casos más peligrosos de emergencias repentinas);
  • Mareos;
  • Trastornos y pérdida de conciencia a corto plazo, al desmayarse;
  • Ruido en la cabeza y en los oídos;
  • Aparición de trastornos motores, alteraciones en el caminar, no relacionadas con enfermedades ortopédicas;
  • Pérdida repentina de atención y alteraciones de la memoria;
  • Ocurrencia de varias infracciones intelectuales;
  • Entumecimiento de los brazos y las piernas, así como sensación de "hormigueo" en los dedos.

Se administra un medio de contraste para realizar la IRM cerebral cuando existen sospechas de cáncer, neoplasmas y algunos tipos de formaciones quísticas. Se requiere para obtener información y diagnósticar patológias en la glándula pituitaria. Con el contraste se detecta facílmente metástasis de tumores malignos, esclerosis múltiple. Además, este tipo de exámen ayuda a monitorear el estado y detección oportuna de recaídas de ciertas enfermedades en el cerebro despúes de un tratamiento quirúrgico.

Contraindicaciones

La mayoría de los padres consideran que realizar una resonancia magnética cerebral en el niño es perjudicial. Esto no es del todo correcto. Sin la (IRM) es imposible tener un diagnóstico claro y fiable. La ventaja más plausible de la resonancia magnética es la capacidad de detectar el cáncer en las primeras etapas, lo que ha salvado muchas vidas. 

Existen contraindicaciones en la resonancia magnética así como en cualquier otro método de investigación. Si el niño presenta una condición especial no se le podra realizar el estudio evitando así una grave consecuencia. Dichas contraindicaciones son relativas y absolutas. Si despúes de un tiempo la condición que presenta el niño desaparece estaremos en presencia de una contraindicación relativa. 

Las contraindicaciones a este método incluyen:

  • Claustrofobia o miedo de estar en un espacio confinado durante mucho tiempo;
  • Implantes con hierro;
  • Anemia hemolítica.

Si quiere conocer más acerca de la preparación previa del niño para una resonancia magnética cerebral, vea el siguiente video.